Una reconciliación con la fotografía.

Observar la naturaleza, caminar durante horas para encontrar una especie; esperar en silencio con el equipo preparado, vencer al sueño… todo ello toma sentido cuando aparece ante ti esa vida salvaje que, ajena a tu presencia muestra sus costumbres, sus instintos y su forma de vida. Al otro lado el cansancio desaparece, la adrenalina cumple su función y te permite despertar para llevarte un trofeo en forma de luz. Un trofeo inocuo, respetuoso e inmensamente bello que muestra cómo la diversidad que tenemos a nuestro alrededor es el tesoro más preciado; un tesoro que tenemos el deber de cuidar, respetar y proteger.

Empecé en la fotografía en el 2005, y centrado durante muchos años en el Retrato, decidí hacer un parón que estuvo a punto de alejarme de la fotografía. En mi reconciliación con ella, tomé el camino que siempre me hizo disfrutar en mayor medida: la naturaleza. Animalista convencido, comprometido con el mundo natural en todos sus aspectos y con la vida animal en particular,  ahora disfruto prácticamente en la totalidad de la fotografía de naturaleza.

Si disfrutas de la vida salvaje y te gusta la fotografía, espero que disfrutes de tu visita.

 

Axier Martínez.